un lindo gatito 2.0

gatitos

La sociedad virtual no sería la misma sin sus mascotas. Y su mascota favorita es el gato. Dicho esto, me retracto enseguida. Llamar a los felinos las “mascotas oficiales” de la Web es un insulto:  reinan Internet y están a la par con los humanos virtuales.

Leí una vez una reflexión interesante, sobre cuanto se parecía la sociedad on-line al antiguo Egipto:

funny-Internet-Egypt-cats

Pero a que se debe esta fascinación, esta rejuvenecida veneración hacia las criaturas ronroneantes?

Según un artículo publicado en Forbes, existe una explicación psicológica para ello. Jordan Shapiro concluye: “the unconscious message might be more profound. They might be about the way humans are like cats. Perhaps we’re collectively celebrating the independence with which our Internet devices allow us to connect to others. The web allows us to be like felines, connecting on our own terms and at our own leisure.”

En 2011, Kate Miltner acabó su máster en el London School of Economics. El tema que escogió para su disertación fue sobre el fenómeno cultural de los LolCats. En aquel entonces, hablar del tema, sobre todo en círculos académicos era más bien un chiste: “Despite their evident impact, LOLCats have been essentially ignored in the academic literature.” En su estudio, Miltner llegó a la conclusión, que “LOLCats […] are a venue through which people express their emotions, connect to their loved ones, and define group identity. This not only gives them value; it makes them important.”

Pero, y si las cosas van más allá? Y si de lo que se trata realmente es sobre los gatos, y no sobre nuestra proyección humana antropomorfizada? Y si los gatos inventaron Internet? Vaya disparate! Pues no del todo…

Nico Varonas, en su divertido artículo Internet y los gatos. ¿De dónde vienen los gatos? formula dos teorías a lo “gallina o huevo”. La más controvertida “con menos adherentes en la comunidad científica pero con millones de escépticos activistas ante una evidente conspiración mundial del positivismo, propone que internet habría sido inventada por los gatos.”  Por supuesto, aclara el autor, no de manera directa, “sino que utilizando como instrumentos a los humanos, que trabajan y construyen un mundo social y tecnológico bajo el efecto de la opresión telepática de sus peludos dominantes que sufren de egolatría y quieren definitivamente conquistar culturalmente a sus dominados.”

Sea lo que fuere, he aqui los personajes principales de nuestra historia: los felinos que cambian el rumbo de nuestras vidas. Apréndete sus nombres: o estás con ellos, o no eres un ciudadano de Bitlandia.

Keyboard Cat

http://en.wikipedia.org/wiki/Keyboard_Cat

Nyan Cat

nyan cat

Grumpy Cat

grumpy cat

Monorail Cat

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I Can Has Cheezburger Cat

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El CandiGato

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Kitty Cat

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Stalking Cat

stalkingcat

Cual es tu propuesta?

Te ha gustado el tema?

Entonces los siguientes artículos te van a encantar:

The 10 best cats on the internet

Internet y los gatos. ¿De dónde vienen los gatos?

Cats On The Internet: A Psychological Explanation

Un gato se presenta a unas elecciones municipales en México

SRSLY PHENOMENAL: an investigation into the appeal of LOLCATS

Urlesque Announces A Day Without Cats on 9.9.09 

Why Do Cats Run the Internet? A Scientific Explanation

CuantoGato

¿Cuántos perros y gatos hay en Europa?

He aquí tu recompensa por haber llegado hasta aquí: Grumpy Cat tendrá su propia película

grumpy cat tendra su pelicula

Anuncios

el lado oscuro de internet

Google es el gran hermano omnipresente en Bitlandia. Pero hay cosas que hasta a él se le escapan. Una parte de Internet que no puede rastrear. Lejos de lo cotidiano, lo mundano de la sociedad virtual, un territorio digital que se mantiene de manera voluntaria fuera del radar.

La Internet Profunda, o la Deep Web, es un territorio inexplorable. Los motores de búsqueda son incapaces de encontrar o indexar el 95% de la información existente en Internet. Comparable con el Oeste Salvaje, o la Fosa de las Marianas, aquí convergen los mejores hackers y programadores del mundo, con opositores políticos en regímenes dictatoriales, comerciantes de artículos prohibidos y hasta pedófilos. Pero también es donde reposa la información confidencial de los gobiernos de todo el mundo, o donde se encuentran mercados negros online, como Silk Road.

La ruta de seda, Silk Road, es considerado el mayor mercado de drogas en Internet. Todo artículo prohibido, ilegal, desde drogas blandas a drogas fuertes, está a alcance de aquel comprador que se aventura a entrar en este “supermercado”. Creado y administrado por “Dread Pirate Roberts”, el sitio fue lanzado en 2011. Investigaciones recientes apuntan a un volumen de negocio que supera los 22 millones de dólares anuales. La moneda oficial de transacción son los Bitcoins.

Silk Road opera a base de TOR, un software que permite al usuario esconder lo que hace en la Web, las páginas que visita, pero también su ubicación. TOR (The Onion Router) cumple una doble función, esquivar restricciones y evitar ser detectado. El anonimato que ofrece hace que sea una herramienta valiosa para activistas políticos de países con fuerte censura. Fue una de las herramientas virtuales importantes de la primavera árabe en Egipto. Pero TOR también es un arma de doble filo, que facilita la existencia de las redes de pornografía infantil, o mercados negros, como Silk Road.

Las profundidades del Internet permiten escapar al control que se intenta implementar en su superficie. En 2011 la Free Software Foundation galardonó el proyecto TOR como Proyecto de beneficio social por ‘Usando software libre, permitir que más de 36 millones de personas a lo largo del mundo tengan una experiencia de libertad de acceso y de expresión en Internet manteniendo su privacidad y anonimato’.

LA DEEP WEB

Artículos recomendados:

El inmenso océano del Internet profundo

La Deep Web

Understanding the Deep Web

Silk Road: el tráfico de drogas abre su tienda en Internet

Bitcoin, ¿moneda del futuro o fracaso rotundo?

The top seller on the web’s biggest drug marketplace is gone

The Underground Website Where You Can Buy Any Drug Imaginable

Traveling Down the Silk Road to Buy Drugs With Bitcoins

nos están vigilando

Parece divertido. De repente, al buscar contenidos en la red, los anuncios que vemos se dirigen a nosotros. ¡Qué bien! El Internet se adapta a nuestros gustos, nos ofrece una experiencia personalizada. Nos conoce, sabe lo que queremos, intenta complacernos. Mayor la cantidad de información personal disponible, mejor y más completa nuestra vida virtual.

Hace poco Adam Sadilek, de la Universidad de Rochester, y John Krumm, un ingeniero del laboratorio de investigación de Microsoft, demostraron que, con la cantidad de datos suficiente, se podría llegar a predecir la actividad futura de una persona. Llegaron a anticipar la localización de un individuo con casi 80 semanas de antelación. Para su estudio, recogieron 32 mil días de información facilitada por lecturas de GPS de 307 personas y 396 vehículos. La exactitud de sus predicciones superó el 80%.

Imaginémonos un anuncio que nos diga: “Necesitas un corte de pelo? En cuatro días pasarás a menos de 100 metros de una peluquería que tendrá una oferta especial…” Parece ciencia ficción, pero este futuro ya está aqui. El único problema es que, aparentemente no llega para facilitarnos la vida, sino para vigilarnos, tenernos bajo control.

1984bigbrotherLos datos que facilitamos, muchas veces de manera indirecta, como las películas que vemos online, la geolocalización de nuestros móviles, las fotos que subimos a Facebook, nuestros “likes”, tweets, las aplicaciones de nuestros móviles, los documentos creados, nombres, dirección, número de tarjetas de crédito, hablan de nosotros y pueden ser conectados de forma única e inconfundible con nosotros, como una huella dactilar digital. No hay nada anónimo, ni impersonal el la red. Y cuanto más datos, menos anonimato, menos privacidad, permitiendo un cálculo algorítmico más preciso sobre quiénes somos, donde vivimos, donde trabajamos o estudiamos, lo que nos gusta, con quiénes pasamos nuestro tiempo, como nos comportamos…

Este tipo de información ya representa un negocio para empresas como Acxiom, empresa que monitoriza datos de más de 500 millones de consumidores en todo el mundo, y que recoge y vende nuestros datos de forma “anónima”. Facebook consigue información personal a tiempo real, almacenando alrededor de 111 megabytes de imágenes y videos de cada uno de sus usuarios, disponiendo de más de 100 petabytes de datos. Recientemente Axciom y Facebook se han asociado para “mejorar la experiencia publicitaria” on-line.

En octubre de 2012, Telefónica Dynamic Insights lanzó en Reino Unido su  “Smart Steps“, una herramienta que “muestra la afluencia de gente por tiempo, sexo y edad. Las organizaciones podrán analizar los movimientos de masas en un lugar dado a una hora o en un día/semana o mes determinados, y podrán realizar una comparativa por zona y comprender los modelos de captación” (fuente: blog telefónica). Según su Web, los datos se utilizan de forma “anónima”. Pero, incluso si fuera así, hasta cuando se puede mantener este anonimato?

La información es poder y el poder tiene precio.

Artículos recomendados:

Bruce Schneier: Will giving the internet eyes and ears mean the end of privacy?

Adam Sadilek, John Krumm: Far Out: Predicting Long-Term Human Mobility

Jessica Leber: How Wireless Carriers Are Monetizing Your Movements

Patrick Tucker: Has Big Data Made Anonymity Impossible?

Telefónica Dynamic Insights lanza “Smart Steps” en Reino Unido

sociedad on-line

The revolution will not be televised” se decía en los Estados Unidos de los años ´60. La transición del comunismo a la democracia con la culminación de la caída del muro de Berlín en 1989 fue tal vez la única excepción a esta regla, hasta que el internet se volvió móvil a través de las pantallas negras de los smartphones y los tablets.

Las redes sociales hicieron justicia a su nombre y demostraron una gran potencia de organización y reorganización de una sociedad virtual cada vez más fuerte y con más impacto en la sociedad off-line. Movimientos como la Primavera Árabe, el Occupy Wall Street y el 15M posiblemente no hubieran tenido el mismo éxito, la misma repercusión social de no haber sido apoyados y viralizados por la sociedad on-line. La revolución de la sociedad sigue sin ser televisada, pero tampoco le hace falta. La revolución está siendo bitificada. 

Páginas como change.org o avaaz.org representan autenticas comunidades virtuales donde los ciudadanos se movilizan, se hacen oír su voz exigiendo cambios en el “mundo real”. Aunque llegado a este punto creo que ya podemos empezar a preguntarnos si realmente existe una separación entre los dos mundos, hasta que punto convergen y hacía donde nos llevan, como sociedad.

Rompiendo con la visión utópica de las acciones sociales on-line, a pesar de ser gran defensor de ellas, tengo que hacer hincapié en la cuestión ética. Los atentados del Maratón de Boston volvieron a demostrar el poder de la sociedad virtual. Foros, redes sociales, comunidades enteras se volcaron en investigar los sucesos intentando identificar a los culpables. A través de imágenes que testigos grabaron con sus dispositivos digitales, de forma paralela a las investigaciones “oficiales”, se buscaban los sospechosos. Destacable sobre todo el trabajo realizado por 4chan, una de las comunidades más activas en la Web, que a través de su ThinkTank realizó un trabajo exhaustivo.

Pero la exaltación se convirtió en una caza de brujas cuando personas inocentes fueron acusadas y su seguridad se vio amenazada. Sunil Tripathi, un chico de 22 años acabo convirtiéndose en tendencia en Twitter y Reddit, un sitio Web de marcadores sociales. Los medios tradicionales se hicieron eco de las acusaciones y la noticia corrió como pólvora. Para cuando se demostró que Sunil Tripathi era inocente ya era demasiado tarde. Su cuerpo sin vida fue recuperado en el río de Rhode Island.

Y para el mea culpa virtual también era demasiado tarde…power-to-the-online-people

artículos relacionados:

Un blog para ‘cazar’ a los sospechosos de los atentados de Boston

Boston: el fracaso de los “detectives de internet”

Aparece muerto un estudiante acusado erróneamente por el atentado de Boston

[Infographic] Power to the People, the Internet People           

bitcoin

En we feel fine empecé hablando de la evolución de nuestra sociedad hacia un mundo virtual cada vez más poblado y más activo: la sociedad humana bitificada. La importancia de esta sociedad y el impacto que puede llegar a tener quedó demostrado, para dar unos ejemplos, en La Primavera Árabe, el movimiento Occupy Wall Street, el 15M y más recientemente entorno a los atentados de Boston de abril 2013.

Pero no podemos olvidarnos de que vivimos en una sociedad capitalista, en la que el dinero es el nuevo Dios, y esto ha trascendido también al mundo virtual. Aquí entra en juego Bitcoin, una nueva moneda electrónica amada por unos y temida por otros. Pero qué es exactamente? Qué tiene tan especial?

Bitcoin es un sistema de pago electrónico, creado en el contexto de la crisis económica de 2008 por un desarrollador (aunque bien puede ser que sea el pseudónimo de un grupo de desarrolladores) llamado Satoshi Nakamoto.

Para encontrar la inspiración detrás de esta moneda tenemos que remitirnos hasta 1998 al utópico ensayo de Wei Dai, donde el autor introduce el concepto de B-Money:

A community is defined by the cooperation of its participants, and efficient cooperation requires a medium of exchange (money) and a way to enforce contracts. Traditionally these services have been provided by the government or government sponsored institutions and only to legal entities. In this article I describe a protocol by which these services can be provided to and by untraceable entities.” (fuente: weidai.com)

Bitcoin no depende de un emisor central (no está manejada por ninguna autoridad bancaria o financiera) y emite su propia moneda, permitiendo la realización de pagos entre usuarios (a lo peer to peer). Actualmente, la base monetaria del sistema llega a unos 400 millones de Euros. En marzo de 2013, un Bitcoin se podía adquirir por unos 35 Euros.

Algunos ya lo ven como una fuente de inversión: los hermanos Winklevoss (los gemelos que denunciaron a Mark “Facebook” Zuckerberg por haberles robado la idea de la red social en cuestión) admitieron recientemente haber adquirido 11 millones de dólares en Bitcoins (fuente: eltiempo.com).

La moneda funciona en una red basada en pseudónimos. La diferencia entre utilizar los datos reales de uno, el ser anónimo, o bien operar bajo un pseudónimo en la Web es que este último permite la posibilidad de generar reputación y confianza entre los usuarios, manteniendo a la vez la privacidad de una persona. Esta opacidad que la moneda presenta, su capacidad para apenas dejar rastro en Internet, está interpretada por los más críticos como una nueva oportunidad de lavado de dinero, incluso el pago de productos o servicios ilegales. Algunos vinculan páginas como SilkRoad, o gobiernos, como el iraniano, al uso de la moneda para evadir sanciones internacionales (fuente: wikipedia).

Lo cierto es que cada vez hay más comercios en línea que aceptan Bitcoin como forma de pago. Plataformas como WordPress, Drupal, ZenCart, PrestaShop, o Magento ya han implementado plugins para ello. WordPress brinda de esta forma la oportunidad de pago a blogueros de más de 60 países bloqueados por PayPal. Organizaciones como Internet Archive, Freenet, Free Software Foundation, o Singularity Institute admiten donaciones en bitcoins. Cuando, en 2011, PayPal, Visa y MasterCard bloquearon las donaciones a WikiLeaks, su fundador, Julian Assange pidió asistencia en Bitcoins.

Existen dos formas de obtenerlos: convirtiéndose en un “minero”, o bien adquiriéndolo. Un “minero” es una persona (o grupo de personas) que produce la moneda. Este proceso requiere importantes gastos en equipo y energía, por no hablar de conocimientos avanzados de informática. Resulta, por lo tanto, más fácil comprarlos. De hecho, en los principales bancos de Estados Unidos, pero también en algunos centros comerciales, como Walmart, o 7-Eleven, se admiten depósitos en efectivo para cambiarlos a Bitcoins. Brasil y Rusia también se han apuntado al cambio de divisas.

Más recientemente, el empresario Jeff Berwick ha perfeccionado el primer cajero automático para convertir bitcoins en efectivo del país donde se ubicaría el cajero. Su intención es colocar uno de sus primeros cajeros en Chipre, donde rige una estricta regulación fiscal (fuente: bbc).

La existencia de monedas virtuales no es novedosa en sí: E-gold, Drago, los Linden Dollars de Second Life, los Coins de Amazon, Facebook Credits, Kee (de origen española), los Pixels y los Credits de Hotel Habbo, son algunos de los más conocidos. Pero Bitcoin no es un sistema de pago “adaptado a la red, sino propio de la red” (fuente: marketingdirecto).

El artículo de marketingdirecto sobre la moneda virtual resume a la perfección en que se diferencia de las demás y que es lo que la hace única (hasta la fecha): “un sistema de pago, no adaptado a la red, sino propio de la red“. También destaca, a través del experto en redes sociales, Juan Merodio, el ingrediente principal para que Bitcoin sea algo más que una moda pasajera: la viralización, su uso de forma masiva, dependiendo de la confianza que las personas tendrán en el poder de adquisición de la moneda.

Explicar el concepto detrás de Bitcoin requiere conocimientos avanzados de informática y economía, mis dos talones de Aquiles. Me he limitado por lo tanto a recopilar el máximo de información que he podido, resumirlos y presentar opciones para aquellos a quien les interese el tema, que tengan un punto de partida para poder documentarse mejor.

Amir Taaki es un ‘hacktivista’, un programador londinense de origen iraní que pertenece al grupo de gente que promueve y ayuda a desarrollar este sistema. Mihai Alisie es el redactor de “Bitcoin Magazine“. En una entrevista concedida al The Guardian explican por qué “es la verdadera moneda del mercado libre, la moneda del pueblo”: (video en inglés)

Para más información:

http://www.eltiempo.com/economia/negocios/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12753084.html

Web-O-Graphy:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/04/130417.shtml

http://www.marketingdirecto.com/actualidad/digital/el-euro-tiembla-ante-las-nuevas-monedas-virtuales/

http://www.elboletin.com/index.php?noticia=74257&name=mercados

http://elpais.com/elpais/2013/04/16/opinion/1366139132_779451.html

https://www.weusecoins.com/en/

http://en.wikipedia.org/wiki/Bitcoin

http://es.wikipedia.org/wiki/Bitcoin

https://www.weusecoins.com/en/

http://www.guardian.co.uk/technology/video/2013/mar/22/bitcoin-currency-video

sobre kee: http://keepunto.com/ayuda#one

sobre b-money: http://www.weidai.com/bmoney.txt

https://bitcointalk.org/index.php?topic=1486.0

wordpress bitcoin: http://en.support.wordpress.com/bitcoin/

¿Qué es Bitcoin? (inglés con subtítulos en castellano)

we feel fine

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Si hay una cosa que los últimos años ha quedado clara es que el mundo virtual es justamente eso, un mundo, la transposición y proliferación de la sociedad del siglo 21 en un nuevo entorno, el entorno virtual. Aunque datos recientes hayan mostrado que hasta la fecha sólo un tercio de la población terrestre está conectada a Internet (fuente: statista), no cabe duda alguna que nos acercamos con pasos gigantescos hacia una “sociedad humana bitificada”.

“I believe that the internet is becoming a planetary meta-organism, but that it is up to us to guide its evolution, and to shape it into a space we actually want to inhabit — one that can understand and honour both the individual human and the human collective, just like real life does.” (Jonathan Harris en Wired)

En este contexto considero que “We feel fine“, el trabajo de Jonathan Harris y Sep Kamvar es tal vez el mayor estudio antropológico realizado hasta la fecha sobre las emociones de nuestra sociedad tal y como quedan reflejadas en el mundo virtual.

Creada en 2005 y lanzada en 2006, la pagina recoge a diario una media de 15-20 mil nuevos sentimientos/emociones (fuente: wiki). La base de datos catalogaba hasta el año 2009 más de 12 millones de sentimientos (fuente: wired).

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We feel fine es una base de datos inagotable, un mapamundi de nuestro sentir: una página web interactiva que analiza el Internet cada 10 minutos buscando sentimientos y emociones humanas publicadas en blogs (frases o imágenes), para identificarlos, recogerlos, organizarlos y representarlos de forma visual. La web funciona sólo para textos publicados en inglés (desconozco si existe la intención de ampliar el parámetro a otros idiomas) que contienen las palabras “I feel” o bien “I am feeling“.

Pero lo que realmente transforma esta web en algo excepcional es que permite una segmentación y una búsqueda por indicadores demográficos, tales como edad, género, ubicación geográfica, y hasta relacionarlos con informes del tiempo local (vinculando el clima con las emociones humanas). Estos datos se consiguen gracias a que la mayoría de los blogs siguen un patrón similar de estructura (fuente: nextnode).

“we were able to identify the main reasons why people feel a given way, how given feelings fluctuate over the course of a typical lifetime, how geography affects emotion, how weather affects emotion, how the news affects emotion, how people go from feeling one thing to feeling another, and many other insights too.” (Jonathan Harris en Wired)

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En un breve ensayo, N. Elizabeth Schlatter realiza algunas observaciones interesantes al analizar los datos obtenidos: una de las emociones más destacables de los jóvenes es la angustia. En ocasiones podemos encontrar un patrón que confirma edad, género y estereotipos sociales. Pero más evidente, según la autora, es el hecho de cómo el proyecto evidencia las limitaciones del idioma (inglés) como medio de expresión (fuente: flowjustflow).

We feel fine siguió una evolución narrativa, dando lugar a un libro en 2009 y a varias exposiciones, la más reciente en el Design Museum Holon (2012-2013).

Espero que este artículo os haya emocionado lo suficiente como para querer descubrir más tanto sobre los autores, como sobre la página web. Yo a veces navego por ella, curioseando, descubriendo sentimientos, emociones, viendo lo pequeño que es realmente nuestro mundo y cuántas cosas compartimos.

He aquí mi humilde aportación al universo we feel fine:
” I feel that when i smile at the universe, the universe smiles back at me. I will never keep on smiling at it.”

Agradecimientos
Carlos Alberto Scolari  (por haberme  enseñado esta página) 
Aaron Calatayud (por ser mi corrector oficial)    
Web-O-Graphy 
The sum of all emotions: Jonathan Harris Q&A. Culture 02. Dec.09 by Maria Popova
http://www.wired.co.uk/news/archive/2009-12/02/the-sum-of-all-emotions-jonathan-harris-qa
Flow, just flow: variations on a theme – Jonathan Harris and Sep Kamvar 
http://www.flowjustflow.com/2013/01/29/jonathan-harris-and-sep-kamvar/
http://nextnode.net/sites/emst/wp/?p=17
http://99u.com/articles/5604/jonathan-harris-we-feel-fine
http://www.number27.org/
http://www.kamvar.org/
http://en.wikipedia.org/wiki/We_Feel_Fine
http://www.wefeelfine.org/
http://www.flowjustflow.com/2013/01/29/jonathan-harris-and-sep-kamvar/
book: http://designnotes.info/?p=1963
exhibition: http://www.dmh.org.il/pages/default.aspx?PageId=285&catid=-1#anchor_gallery
http://www.statista.com/topics/1145/internet-usage-worldwide/chart/1048/global-internet-penetration-in-2012/

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